La trampa de la beta: ¿es momento de rotar hacia gestores con poder de fijación de precios
Llevo días diseccionando carteras y me encuentro con una realidad incómoda. Mientras muchos siguen celebrando la rentabilidad de los indexados globales, observo una dispersión creciente que no se puede ignorar. La beta nos ha dado alegrías, pero el riesgo de concentración es evidente.
He estado analizando datos recientes y es fascinante ver cómo gestores activos de nicho, como los que orbitan en torno a la filosofía de $Francisco García Paramés o el enfoque de $Quim Abril, están logrando descorrelacionar sus retornos mediante una selección estricta de compañías con verdadero poder de fijación de precios. Fondos como $Cobas Iberia o alternativas globales están demostrando que el alfa no ha muerto, simplemente se ha vuelto más exigente.
Mi duda para la comunidad es: ¿estamos ante un punto de inflexión donde la gestión activa vuelve a ser el refugio necesario frente a una beta agotada, o estamos cayendo en el sesgo de buscar gestores 'estrella' justo cuando el mercado empieza a rotar? ¿Alguien más está viendo esta divergencia en sus carteras?
He estado analizando datos recientes y es fascinante ver cómo gestores activos de nicho, como los que orbitan en torno a la filosofía de $Francisco García Paramés o el enfoque de $Quim Abril, están logrando descorrelacionar sus retornos mediante una selección estricta de compañías con verdadero poder de fijación de precios. Fondos como $Cobas Iberia o alternativas globales están demostrando que el alfa no ha muerto, simplemente se ha vuelto más exigente.
Mi duda para la comunidad es: ¿estamos ante un punto de inflexión donde la gestión activa vuelve a ser el refugio necesario frente a una beta agotada, o estamos cayendo en el sesgo de buscar gestores 'estrella' justo cuando el mercado empieza a rotar? ¿Alguien más está viendo esta divergencia en sus carteras?